Carta Abierta a las entidades fotográficas, federaciones y fotógrafos.

Todos estamos involucrados en la lucha para que nuestros derechos como autores, como creadores, como artistas, sean reconocidos.

Todos hemos sufrido robos de imágenes y culpamos a la técnica. Es muy fácil hoy en día encontrar imágenes y apropiárnoslas para ilustrar nuestros blogs, revistas, etc.

Pero cuando llega el momento parece que todo es válido. En la última liga de la Federación Catalana de Fotografia hemos podido ver grandes trabajos merecedores de elogio pero también nos encontramos con sorpresas.

Desde hace mucho que tengo interiorizado que una fotografia solo me pertenece si TODOS los elementos han sido realizados por mí. La obra de arte será solo mía si la totalidad de fotografías que lo componen me pertenece, no por adquisición sino por haber hecho yo la fotografia. Los derechos de autor de mi obra es mía por haber creado todos los elementos.

Tan solo acepto usar fotografías de otros en el caso que en los créditos pueda citar al autor y este hubiera, previamente, consentido tal uso.

Por ello es obvio que en un concurso NO es aceptable el uso de material de stock o “recuperado de internet”. No podremos dar información de la autoría y por tanto NO podemos usar estos métodos.

Desde las entidades y federaciones, debemos pues concienciar que tan solo RESPETANDO los derechos de autor de los demás podremos intentar que se respeten los nuestros.

Luchemos pues para que obras, que si bien pueden ser (o no) grandes trabajos de retoque no sean presentadas y premiadas en concursos ya que vulneran los derechos de autor y por tanto es ETICAMENTE REPROBABLE.

Luchemos para que los concursos que patrocinamos incluyan las cláusulas de respeto a la propiedad intelectual.

Solo así seremos consecuentes con nuestra lucha para que nuestra afición o profesión sea respetada.

Se han omitido los ejemplos que se enviaron al presidente de la CEF y al presidente de la FCF. Obviamente no dispongo de los permisos de los autores para incluirlos.

Los hombres y las feas también tenemos derecho.

Recuerdo que, no hace mucho, durante mi estancia en el “País de Nunca Jamás”, estuve frecuentando a varios fotógrafos de estudio que llegaron a sorprenderme (de hecho casi me asustaron).

Tras repetidas sesiones de estudio de retrato y desnudo femenino, fuimos asaltados por un grupo de fotógrafas que reivindicando la bandera del feminismo nos reprochaban la falta de modelos masculinos en las sesiones.

Como no era nuestra intención, en ningún momento, discriminar a nadie, se procedió a organizar algunas sesiones con modelos masculinos. El resultado fue de lo más curioso; por un lado los habituales fotógrafos asistentes a las sesiones, no se personaron alegando su falta de interés por ese tipo de sesiones; y por otro la horda de fotógrafas que se quejaron, tampoco aparecieron. Esta experiencia, lejos de ser puntual se repitió en otras ocasiones viéndose repetido el mismo resultado; causando, por tanto el regreso al sistema previo de las sesiones de modelos femeninas.

Desde entonces y, de regreso a Oz, he estado siguiendo el trabajo de varios fotógrafos y estudios y, sin duda, he podido apreciar que no era un hecho aislado. Rara vez, hablando con “expertos” en fotografía de estudio, puedo encontrar compañeros que estén tan cómodos con la fotografía de hombres como de mujeres.

Rizando el rizo, encuentro frecuentemente “fotógrafos” que dicen trabajar con muchas modelos es sus estudios y, tras ver sus galerías fotográficas, descubres que todas están talladas por las mismas y estrechas características morfológicas. Hablando en “Roman Paladino” se podría decir que solo saben fotografiar rubias de generosas curvas, por poner un ejemplo.

Rechazan a modelos por su aspecto y no se molestan en descubrir si son expresivas y saben hacer algo más que unas posturas sexys, etc. He llegado a trabajar con modelos altamente recomendadas por estos colegas y tras pedir (o al menos intentar) que quería fotografiar una expresión de tristeza, alegría, sorpresa, miedo etc. he conseguido una serie de fotografías con la misma cara (inexpresiva; guapa, sí, pero… inexpresiva).

Si lo que queremos es fotografiar un cuerpo que incite más que sensualmente, adelante. Pero si nuestra intención es conseguir una fotografía que exprese algo más, que nos evoque una historia sólo con la mirada, el gesto, la expresión…. aún nos falta mucho por aprender.

Rechazar una sesión simplemente porque el modelo es masculino (sin ver tan solo una fotografía del modelo) es casi insultante para la profesión. Ser un fotógrafo de rubias de ojos azules y silueta escultural es, tal vez, demasiado fácil. No necesitamos grandes medios para obtener una imagen seductora, pero sosa y predecible.

Fotografiar a un anciano o a una señora de mediana edad y sacarle partido a sus arrugas de expresión es ya más complicado. No hay que enfrentarse a las sesiones con el famoso estado de “vamos a ver cómo está la chica para ver si nos interesa la sesión”. Seamos capaces de plantearnos es estado de “vamos a la sesión para ver cómo me las ingenio, y cómo he de trabajar para sacar el mejor partido de la sesión”.

Debo decir que esta forma de encarar la sesión me ha facilitado grandes alegrías; los retos a veces son difíciles pero nunca he salido desilusionado. He aprendido mucho más al enfrentarme a este tipo de fotografías, ya que he tenido, no sólo que analizar qué posturas le indico al / a la modelo en cuestión, sino que he tratado de buscar cómo tengo que procesar para destacar ese carácter, esa expresión que quiero destacar.

Como comentaba al principio ojalá estas actitudes tan sólo se dieran en el lejano “País de Nunca Jamás”. Por desgracia veo las mismas actitudes a mí alrededor. No permitamos que se extienda.

Los hombres y las feas también tienen su rincón en el mundo de la fotografía. Y francamente en fotografía puede que haya hombres y mujeres pero en mi opinión, no hay feas; tan solo hay personas que no han encontrado un fotógrafo que sepa mostrar su verdadera belleza.

Sepamos buscarla.

Fotógrafo de Naturaleza vs Fotógrafo de Bodas.

Hace ya mucho tiempo la gente creía que los fotógrafos tienen especialidades que los diferencian entre ellos y que raramente se parecen. Pero si escarbamos en lo más profundo vemos que las distintas especialidades son más parecidas de lo que parecen, y si no veamos una serie de consejos que un fotógrafo de naturaleza le dio en Oz a un fotógrafo de bodas.

  • Antes de emprender una expedición (reportaje) planifica cuales van a ser tus movimientos, recorre si es posible el escenario en el que te vas a mover, estudia a tus presas para saber con antelación que van a hacer (o que suelen hacer en estos casos), averigua como va a ser la luz y en que condiciones vas a poder trabajar. No des nada por supuesto.
  • Planifica los desplazamientos y los tiempos. La presa y sus costumbres no modificaran sus hábitos por ti y no siempre es fácil llegar a los sitios en que vas a fotografiar. A veces será necesario que cuentes con un chofer como ayudante para evitar el problema del transporte.
  • Prepara tu material y asegúrate que tus colaboradores hacen lo mismo. Asegúrate que haya más de una cámara en los momentos cruciales ya que raramente se van a repetir. Ten baterías y tarjetas (o carretes) de sobras. Asegúrate que puedes tener el material a mano en todo momento.
  • Camúflate en el entorno. Si destacas serás el foco de atención y no podrás captar el verdadero punto de interés.
  • Cuando todo tu entorno concentra tu atención en un punto, asegúrate de si es más importante también captar tu atención a dicho punto o por el contrario lo mejor es captar a los sujetos en su concentración por ello.
  • Ten previsto el avituallamiento. Las sesiones son largas y el entorno no descansa para que tú puedas comer o beber. Lo tendrás que hacer sobre la marcha y controlando que ello no impida una buena toma.
  • Asegúrate que tu avituallamiento sea suficiente pero que te aletargue. Hidrátate y mantén tu energía para tu trabajo.
  • Si la acción se ralentiza, no pierdas la paciencia y recuerda que “la función no acaba hasta que canta la gorda” (refranero popular). Ten siempre la cámara a punto ya que en todo momento puede saltar liebre.
  • Cuando tengas que acabar, retírate (cámara en mano) y al llegar fuera de la zona guarda el material y no vuelvas atrás. Te encontrarías con nuevas posibles fotos, situaciones que no habías visto, y mil historias que te harían la sesión inacabable. Hay que saber cuando terminar.

Sabios consejos de los Fotógrafos del Mundo de Oz. Creo que se pueden aplicar a más de una especialidad. Seguiremos en contacto con Oz y su filosofía de trabajo.

Aceptamos pulpo como animal de compañía

El Bodegón

Hace ya unos meses esta fotografía recibió un premio en el apartado “Flores. Bodegones de tres unidades” de un concurso y generó una discusión sorda que nunca se puso sobre blanco y negro. El origen del conflicto era simple ¿Es realmente un bodegón?

Tal vez la pregunta es errónea. La pregunta que debemos hacernos no es si la foto en cuestión es un bodegón. La pregunta es más sencilla y a la vez más profunda. ¿Qué diablos es un bodegón?

Ante estas cuestiones todos suponemos saber la respuesta, pero muchas veces solo creemos saber la respuesta. Muchos términos de los que usamos en todos los campos tienen un significado concreto que el uso o la historia ha ido modificando o puntualizando. No siempre los términos son lo que parecen.

Ante la pregunta obvia de que es un bodegón, mi primera reacción es siempre ir a la fuente normativa del idioma y en este caso al diccionario de la Real Academia Española (RAE) que en su edición XXI (1992 ) decía:

Bodegón … 3 Composición pictórica que representa por lo general cosas comestibles o seres inanimados

En la siguiente edición XXII (2001) esta definición pasó a ser:

Bodegón … 3 Composición pictórica que presenta en primer plano alimentos o flores, junto con útiles diversos.

Y de acuerdo a la página web de la RAE esta definición se modifica de nuevo en la próxima edición en este sentido:

Bodegón …3 Composición pictórica que expone como tema principal frutas, verdura, caza, pesca, otras viandas y objetos domésticos diversos.

Como podemos ver la definición si bien tiene relación con el concepto de naturaleza muerta a que se asocia comúnmente rehúye la exclusividad de la misma conforme pasa el tiempo. Lo único que une todo el discurso es la importancia de la naturaleza muerta en la composición.

Por otro lado durante esta investigación sobre el término bodegón pude constatar que varios profesores de arte no dudaban en marcar como bodegones obras de Velazquez conocidas por todos como “El Aguador de Sevilla”, “Vieja friendo huevos” y otras del mismo estilo.

La presencia humana en dichas obras es mas que notable, pero de acuerdo con los profesores de arte en dichas obras hay que destacar el equilibrio entre la importancia de la figura humana y la de los elementos de naturaleza muerta, por lo general elementos de cocina”

Creo que hoy en día para definir un bodegón hemos de centrarnos en que lo primordial es el centro de interés de la naturaleza muerta. Las figuras humanas (o en su caso animales) han de formar parte del “decorado” de la imagen en si.

Eso si, lo que tengo claro es que esta palabra no se puede usar presuponiendo que todos vamos a entender lo mismo. En concursos si usamos este término tendremos que concretar su alcance.

De hecho cierro este articulo con la fotografía que no presenté por faltar las flores. Pero nadie me podrá decir que no es un bodegón al 100%.

La importancia de llamarse Ernesto

En una obra literaria el título de la obra es capital para el autor. Es la forma en que se consigue llamar la primera atención del posible lector. Si se consigue este primer contacto es posible que el texto sea leído. El autor, y el editor como no, se desviven para conseguir que ese título sea un reclamo eficaz para conseguir que el lector pueda acceder al texto.

Pero en la fotografía, como en las demás artes plásticas, no usamos el título como llamada de atención. De hecho el mecanismo es totalmente inverso. Lo primero que ve nuestro espectador es la imagen. Primero de lejos ya ha de captar su atención para que esté interesado en verla más profundamente. Al verla el espectador se crea un concepto, un mar de sensaciones, una idea que le atrae, o no, pero que en todo caso no le deja indiferente. Es decir que primero disfruta de la obra antes de ver el título.

Entonces, ¿por qué insistimos en poner título a las fotografías? La verdad es que muchas veces sólo lo ponemos para diferenciarlas o catalogarlas. Este sería el título archivístico (IMG_2011_01_31_2532, Flor 414,…etc.) Otras veces nos encontramos en la necesidad de ponerles un título para cumplir con los requisitos de la exposición y usamos títulos meramente descriptivos y bastante anodinos. Así nos encontramos con títulos como “Flor”, “Laura 202” o “Atardecer en el puerto” que en cualquier caso no aportan nada a la obra y al espectador de la misma. Otras veces nos encontramos con títulos curiosos, imaginativos que son, a mi entender, los realmente importantes.

¿Cómo he salido?

Entonces ¿qué importancia puede tener un título?. La verdad es que mucha. Volvamos a la posición del espectador. Hemos visto la obra, nos ha creado una sensación concreta, nos ha recordado otras cosas….etc. y entonces leemos el título de la obra. Al leerlo, el autor, de forma sutil, nos dirige hacia un punto concreto de la obra, hacia una sensación, hacia una idea. Y es en este punto que podemos hacer que la imagen del espectador, se enfrente con una idea preconcebida del autor y lograr así una reafirmación o incluso un giro inesperado que cambiará algo la primera idea del espectador. Así una misma fotografía si la titulamos IIMG_2009_01_26_2252 simplemente ayudaría al fotógrafo a clasificarla, el título “Cría de Pingüino” puede centrar, o intentar centrar el interés en el pingüino, “Fotógrafo de la Naturaleza” nos centraría la atención en el fotógrafo y “Como he quedado” abriría una interpretación tal vez algo humorística centrando el interés en la situación más que en los sujetos en sí. Este juego es el último intento del fotógrafo para transmitir un mensaje a los espectadores de su obra.

Es el título pues más que una introducción a la obra, como el caso del artículo o libro, es un epílogo que puede resumir esa imagen o nos puede abrir paso a una segunda interpretación, tan válida como la primera más cercana, tal vez, a la idea base del autor.
Así un mal título en una obra sólo no hace fracasar, normalmente, una fotografía. Tan solo hace que el título sea intrascendente. Un buen título por el contrario puede conseguir que esa fotografía sea analizada de nuevo con otra perspectiva o simplemente conseguir una sonrisa al espectador.

El último gran problema está en que muchas veces, más de lo que nos gustaría, el funcionamiento de las exposiciones y concursos hace que el título pase desapercibido o no se conozca. Tendríamos que ser todos conscientes de que cuando se pide un título a una obra para ser expuesta o juzgada, este título pasa a ser parte integra de la obra y la visión o juicio sin considerar el título pasa a ser un análisis parcial de la misma. Todos hemos visto concursos en los que el título no aparece hasta el acta y los jueces no lo conocen y por tanto pierden la posibilidad de esta segunda lectura, o exposiciones en las que el título es casi ilegible.

Reivindiquemos pues un lugar de honor para los títulos, seamos creativos, demos al espectador pistas de nuestro punto de vista. No conseguiremos que el espectador entienda lo mismo que nosotros pero enriqueceremos de una forma notable la obra y su interpretación. Y si además conseguimos que el espectador nos explique lo que hemos querido expresar con la obra descubriremos miles de lecturas que no habíamos, ni tan solo sospechado, que pudieran existir.

Como ser fotógrafo de ciudad y sobrevivir en el intento

Recopilación de permisos parea fotografiar en Barcelona ciudad

  • Uso de trípode en la ciudad. Solicitarlo a la Guardia Urbana que lo facilita por un añogu_oit@bcn.cat Guardia Urbana – Oficina de Informacio i Tramits c/ Guardia Urbana 3-5 08004 Barcelona – Tel 93.291.50.23
  • Estaciones de ADIF (Regionales – Sants, Francia, etc)lo tramita el GIRE tel 93.495.63.27 tbielsa@adif.es se tiene que solicitar para la fecha en concreto indicando equipo a utilizar etc.limitaciones típicas de no entorpecer el paso, no bajar a las vías y si hay equipo de luz no dirigirlo a las vías por seguridad de los conductores
  • Estaciones de RENFE (Cercanias)lo tramita RENFE – Sr. Antonio Carmona 93.496.33.69 acarmona@renfe.es se tiene que solicitar para la fecha y estación en concreto indicando equipo a utilizar etc. limitaciones típicas de no entorpecer el paso, no bajar a las vías y si hay equipo de luz no dirigirlo a las vías por seguridad de los conductores
  • Metro de Barcelona. Lo tramita la oficina de relaciones externas Maite Peris 93.298..70.00 relext@tmb.cat se tiene que solicitar para la fecha y estación en concreto indicando equipo a utilizar etc.limitaciones típicas de no entorpecer el paso, no bajar a las vías y si hay equipo de luz no dirigirlo a las vías por seguridad de los conductores
  • Cementerios de Barcelona. Lo tramita el Área de Comunicación, Calidad y Control de Cementerios de Barcelona c/ Juan de Austria 130 Barcelona Tel 93.484.19.20 CQC@cbsa.es se tiene que solicitar para la fecha y cementerio en concreto indicando equipo a utilizar etc. limitaciones típicas de no entorpecer el paso, no se puede hacer fotografías a los nombres de las lápidas ni a las ceremonias ni trabajos que se realicen en el recinto.
  • Parques y Jardines de BarcelonaLo tramita Parcs i Jardins Oficina de Participacio – Av Tarragona 173 – 08014 Barcelona – Tel 93.413.24.00 de entrada debería ser el correo parcsijardins@bcn.cat pero no esta activo. Se solicita pàra la fecha, horario y lugar concreto indicando el equipo a utilizar.
  • Puerto de Barcelona. Hay que solicitarlo a la Autoridad Portuaria. Desde el monumentyo de Colon al mar ya es territorio del Puerto.